sábado 3 de marzo de 2012

Cupcakes de naranja






Hace unas semanas tuve la suerte de resultar ganadora del sorteo que organizó Kristin, de la web Pasteles y panes hechos en casa, junto con La Casa Nórdica. Se trataba de unos maravillosos moldes de papel, en varios modelos, así que, como podéis imaginar, en cuanto llegó el paquete estaba deseando estrenarlos. Buscando recetas en mis libros y revistas, encontré estos  cupcakes; nunca antes había hecho estos pastelitos tan de moda, y la verdad he de decir que me gustaron mucho con su toque de naranja. Los moldes resultaron de una calidad excepcional, pues como podéis ver, aguantan perfectamente la cocción sin perder el dibujo ni volverse transparentes, algo que por desgracia ocurre con otros moldes en contacto con las grasas de la masa.


Ingredientes (para 6 cupcakes):

150 g de harina
1 cucharadita de levadura de repostería
una pizca de sal
75 g de mantequilla o margarina, ablandada
75 g de azúcar
la cáscara rallada de una naranja
1 huevo
2 cucharadas de zumo de naranja

Para la cobertura (crema de mantequilla de naranja):
50 g de mantequilla o margarina, ablandada
115 g de azúcar glass
un poco de zumo de naranja
unas gotas de colorante naranja, o colorante rojo y amarillo, maezclado.


Elaboración:
Tamizamos la harina, junto con la sal y la levadura y reservamos.
Por otro lado, batimos la mantequilla, el azúcar y la ralladura de naranja hasta que la mezcla esté clara y esponjosa. Añadimos el huevo y seguimos batiendo.
Mezclamos con la harina reservada, con movimientos envolventes, y añadimos dos cucharadas de zumo de naranja.
Dividimos la masa entre los moldes y ponemos en el horno previamente calentado a 200º C, durante unos 15-20 minutos hasta que estén dorados. Los sacamos del horno y los dejamos enfriar sobre una rejilla.
Para preparar la cobertura, batimos la mantequilla hasta que esté blanda y cremosa. Gradualmente vamos añadiendo el azúcar glass y un poco de zumo de naranja. Podemos añadir colorante naranja, o colorante rojo y amarillo, para que la cobertura tome un tono anaranjado.
Cubrimos los cupcakes con la crema de mantequilla, y adornamos al gusto.




sábado 18 de febrero de 2012

Bizcocho de claras




Después de tantos días sin publicar nada en el blog, aquí estoy de nuevo dispuesta a seguir probando recetas para compartir con todos vosotros mi experiencias. Esta vez os traigo un bizcocho bastante sano, sobre todo para los que tienen que cuidar sus niveles de colesterol. Y es que este bizcocho no lleva ni mantequilla ni yema de huevo, sino aceite de girasol y claras, por lo que está totalmente libre de grasas saturadas. ¡Además está riquísimo!


Ingredientes:

- 9 claras de huevo (se puede usar un bote de claras pasteurizadas, como los que venden en Mercadona)
- una pizca de sal
- 200 g de azúcar
- 250 g de harina
- 120 g de aceite de girasol
- 1 sobre de levadura
- 1 cucharadita de esencia de vainilla

Elaboración:

Montamos las claras a punto de nieve. Por otro lado, mezclamos en el bol el resto de ingredientes, excepto la esencia de vainilla (nos quedará una masa un tanto arenosa). A continuación, vamos añadiendo las claras a punto de nieve con movimientos envolventes. A la mitad, más o menos, añadimos la esencia de vainilla y continuamos con el resto de las claras.
Volcamos la mezcla en un molde previamente engrasado y lo horneamos a 180º C, hasta que al pinchar con un cuchillo, este salga limpio.


sábado 14 de enero de 2012

Arroz con leche.




Cuando tienes una Thermomix (¿o se dice "un Thermomix"?, nunca lo he sabido...), piensas que hay ciertas recetas en las que este robot te salva la vida. Básicamente todas aquellas en las que tienes que remover continuamente mientras cocinas (léase salsa bechamel), o aquellas en las que tras cocinar hay que triturar lo cocinado (léase cremas de verduras). No estoy diciendo que solo se pueda usar para esto, pero sí es cierto que en este tipo de recetas se ahorra uno mucho trabajo haciéndolas con la maquinita.
En cuanto a los postres, tanto las cremas que necesiten cocción (natillas, crema pastelera, crema inglesa...) como el arroz con leche se hacen de maravilla... Casi siempre. El caso es que la primera vez que hice arroz con leche, siguiendo la receta del libro que venía con el aparatito, no me convenció en absoluto el resultado. Así que seguí probando otras recetas hasta que di con esta de Cristina Galiano, que os animo a que probéis, pues el resultado es estupendo. Y es que, según ella misma explica, "para elaborar el arroz con leche en el Thermomix hay que cocerlo previamente con agua y un pizco de sal, ya que, de lo contrario, se encalla o endurece, y la cocción es tan larga que termina deshaciéndose".

Ingredientes:

10 o 20 g de piel amarilla de un limón gordo (la verdad es que yo no lo he pesado, he puesto un poco a ojo)
500 g de agua
200 g de arroz normal
un pizco de sal
600 g de leche caliente
1 palito de canela en rama de unos 5 cm de largo
180 g de azúcar
canela en polvo para espolvorear
{100 g de nata líquida, si se quiere hacer más cremoso, tipo asturiano}

Preparación:

Colocar la mariposa en las cuchillas, poner en el vaso la piel de limón, el agua, el arroz y la sal y programar giro a la izquierda, 10 minutos, 100 grados, velocidad cuchara, colocando el cestillo sobre la tapa, en vez del cubilete.
Añadir ahora la leche, que se habrá calentado previamente (por ejemplo en el microondas, junto al palito de canela, a potencia máxima unos 4 minutos, de manera que se caliente pero no hierva), y programar 4 minutos, 100 grados, velocidad cuchara, y de nuevo con el cestillo en lugar del cubilete.
(Nos avisa la autora de la receta de que puede ocurrir -no ha sido mi caso-  de que al cabo de dos minutos esta leche puede intentar salirse y aparecer por encima de la tapa. En ese caso, sin parar la máquina, levantar el cestillo para que la preparación respire y bajar la tempertura a 90 grados).
Una vez pasados los cuatro minutos, añadir el azúcar y programar (siempre con el cestillo puesto): 2 minutos, 100 grados, velocidad cuchara. Estos dos minutos podrían ser 3 o 4, según el tipo de arroz y de si se quiere más o menos entero. Por ello lo mejor es ir añadiendo de 1 en 1 minuto, probándolo cada vez hasta que esté a nuestro gusto. Debe quedar blando y cremoso, pero no deshecho ni como papilla.
Volcarlo en una fuente amplia y dejar que se enfríe. Durante el enfriamiento embebe gran parte de la leche que le ha sobrado. Cuando esté totalmente frío, se espolvoreará con canela en polvo (por cierto, que en el de la foto se me pasó :-( ).
Para conservarlo bien y que no se reseque, guardarlo siempre en la nevera cubriendo toda la fuente con lámina de plástico trasparente bien pegada.
(Otra opción es, si tenéis una fiambrera -tupper- amplia y plana, ponerlo ahí a enfriar y luego taparlo sin más).

{Si queremos hacerlo estilo asturiano, prolongaremos la cocción un par de minutos más añadiendo los 100 g de nata líquida. Ya sabéis que esto lo hará también más calórico.}

¡Espero que os guste!

domingo 8 de enero de 2012

Albóndigas al horno (sin freír).




Antes de nada quiero saludaros después de tantos días y desearos un buen 2012. ¿Ya habéis hecho vuestra lista de buenos propósitos? Seguro que sí, todos la hacemos; ahora y en septiembre, aunque sabemos que de esa lista no cumpliremos ni la mitad. Con la edad te vas dando cuenta de que no vale la pena hacer muchos planes, porque seguramente el próximo año tendrás que hacer de nuevo exactamente los mismos que el anterior... Así que yo de momento solo me he propuesto uno: intentar dormir ocho horas cada día. Teniendo en cuenta que me levanto a las siete de la mañana, eso supone dormirme a las once...Pero no sé si a vosotros os pasa, el caso es que a mí a esas horas me posee una especie de fuerza sobrenatural que me impide irme a la cama...¡Incluso cuando no tengo, objetivamente, nada que hacer! Me "lio" yo sola con cualquier cosa y acabo durmiendo mucho menos de lo que mi cuerpo necesita, teniendo en cuenta el ritmo que llevo durante el día. Al final, con un poco de suerte, acabo por acostarme a las doce de la noche, así que a ver si mejoro un poco en esto...

Un propósito que se repite entre la mayoría es el de "este año voy a comer más sano". Seguramente, junto con el de "me apunto a un gimnasio (y pienso ir todos los días)" y el de "este año aprendo inglés", ocupan el podio en la lista de buenas intenciones para un año que se estrena y que nos inclina a pensar que estrenamos vida, o al menos un nuevo ciclo. Para ayudar a todos los que este vaya a ser su mantra durante el 2012, y para todos aquellos que queráis disfrutar de unas albóndigas con menos grasa y  menos calorías, aquí os dejo esta receta.

Ingredientes:

1/2 k de carne picada (de ternera o mezcla de ternera y cerdo)
1/2 cebolla
3 dientes de ajo
2 huevos
perejil
4 cucharadas de pan rallado
aceite de oliva, sal y pimienta

Para la salsa: 
1 puerro
1 zanahoria
un trozo de pimiento rojo
400 g de tomate triturado (un bote)
aceite de oliva, sal

Preparación:

Pelamos los dientes de ajo y los picamos; picamos también la cebolla. En una cazuela o sartén ponemos un chorrito de aceite y los rehogamos hasta que la cebolla esté trasparente. En una picadora o robot trituramos estas verduras rehogadas junto con el perejil, el pan rallado y finalmente también el huevo, la sal y la pimienta. Añadimos la mezcla resultante sobre la carne picada, mezclando a fondo para que quede bien incorporada.
Con las manos humedecidas en agua, vamos formando las albóndigas que pondremos en una bandeja de horno, sobre una lámina de silicona o papel de hornear. Las cocinamos a 190º C hasta que hayan cogido color; entonces, con una pinza de cocina les damos la vuelta con cuidado para que se tuesten un poco también por el otro lado.
Mientras las albóndigas están el el horno, iremos haciendo la salsa (podéis hacer esta o cualquier otra salsa de tomate que os guste). Troceamos y rehogamos por este orden: la parte blanca del puerro, la zanahoria y el pimiento, incorporando finalmente la sal y el tomate, y bajando el fuego para que se cocine lentamente.
Cuando las albóndigas hayan tomado color en el horno por ambos lados, las incorporamos a la salsa y cocinamos durante otros diez minutos.

Nota: aprovecho para crear la etiqueta "Versión ligera de recetas de siempre", para que las tengáis todas más a mano. (Espero añadir muchas en el futuro).

lunes 19 de diciembre de 2011

Mis galletas han viajado a...

Todos los meses, desde el blog Film&Food, lanzan algún tipo de reto gastronómico a la blogosfera. El de diciembre, muy original, consistía en un intercambio de galletas, idea surgida del libro Recetas y confidencias, de Ann Pearlman.

Nunca me habia apuntado a nada de este tipo, pero en esta ocasión no quise perdérmelo, y tuve la inmensa suerte de que me tocase enviar mis galletas a Lydia, del magnífico blog Just a little bite. Así que estaba deseando que llegase el día de hoy, que era el acordado para que "saliesen a la luz" todas las galletas que han viajado estos días de unas casas a otras, en una especie de "amigo invisible de galletas". Y la verdad es que me siento muy contenta después de haber visto mis pastas noruegas publicadas en el blog de Lydia.

Se supone que yo tenía que haber recibido a su vez galletas de alguien, pero no ha sido así. Tal vez solo se han retrasado en el correo, o tal vez la persona que tenía que enviármelas finalmente no pudo hacerlo. Pero en cualquier caso, estoy contenta de haber participado en el reto, y seguro que no es el último al que me apunte...