lunes, 8 de abril de 2013
Pastel "tres leches"
Hace tiempo que quería probar este pastel, muy popular en varios países de Sudamérica (no está muy clara su procedencia original, en unos sitios he leído Venezuela y en otros México). Como veréis, es muy sencillo de hacer y el resultado es sorprendente. Básicamente se trata de un bizcocho bañado en una mezcla de leche condensada, leche evaporada y nata, de ahí su nombre.
Para que el bizcocho fuera lo más esponjoso posible (se trata de que luego se empape bien en la mezcla de leches), opté por un bizcocho genovés. Es el que se suele usar para elaborar el brazo de gitano, solo que en esta ocasión en vez de hacerlo en forma de plancha usé un molde de 20 cm de diámetro para conseguir un bizcocho de mayor grosor.
Ingredientes (para el bizcocho):
120 g de azúcar
4 huevos
120 g de harina
un pellizco de sal
Ingredientes (para la mezcla de tres leches):
200 ml de leche condensada
200 ml de nata
300 ml de leche evaporada
(Estas tres leches se tienen sencillamente que mezclar y reservar para empapar el bizcocho)
Elaboración:
El mi caso elaboré el bizcocho en la Thermomix, siguiendo las instrucciones que aparecen en mi receta de la tarta Pokémon.
Si lo queréis hacer de forma tradicional, os recomiendo seguir estas indicaciones:
- Poner los huevos y el azúcar en un bol grande, ya que la mezcla sube mucho de volumen durante la preparación.
- Colocar este bol sobre un recipiente mayor (o también valdría la pila del fregadero), en el que habremos puesto agua caliente del grifo (me refiero a tal como sale del termo).
- Con una batidora de varillas empezamos a batir a velocidad máxima, y veremos como la mezcla empieza a subir hasta triplicar el volumen.
- Sacamos el recipiente del agua y continuamos batiendo hasta que se enfríe un poco.
- Añadimos ahora la harina poco a poco, espolvoreándola sobre la mezcla y la incorporamos a la misma con movimientos envolventes con una espátula de silicona (o, en su defecto, con un tenedor).
- Volcamos la mezcla en el molde y lo horneamos durante unos 10 minutos, hasta que al pinchar en el centro con un palillo largo este salga limpio.
- Sacamos del horno y desmoldamos, para evitar que el calor residual del molde reseque el bizcocho.
Una vez desmoldado el bizcocho, lo colocamos en una fuente honda (ya que la mezcla de leches puede rezumar). Pinchamos sin piedad con una brocheta (o cualquier objeto punzante) toda la superficie, sin olvidarnos de los bordes. Una vez bien agujereado, empezamos a verter poco a poco la mezcla de leches dejando que absorba lo que vamos echando antes de continuar.
Dejamos reposar el bizcocho en el frigorífico para que se empape bien, mejor de un día para otro.
Cuando esté bien empapado, le damos la vuelta sobre la fuente o plato donde vamos a presentar la tarta y decoramos. La decoración puede hacerse con nata montada, chantilly, merengue o lo que os apetezca. En mi caso utilicé un merengue suizo y unas cerezas confitadas.
Ingredientes (para el merengue suizo):
3 claras de huevo
150 g de azúcar
Elaboración (Thermomix):
Colocamos la mariposa en las cuchillas, ponemos los ingredientes y programamos 3 minutos, 50º C, velocidad 3 y medio. A continuación volvemos a programar el mismo tiempo y velocidad, sin temperatura.
Elaboración (tradicional):
Batimos las claras y el azúcar en un cuenco sobre agua caliente que casi no hierva. Vamos dando vueltas al cuenco para obtener resultados homogéneos.
domingo, 10 de marzo de 2013
Leche frita
La leche frita es un dulce muy popular en muchas regiones de España, y desde luego uno de los tradicionales de la repostería gallega. Una receta sencilla y sin ingredientes complicados para un postre delicioso.
Ingredientes:
1 l de leche
200 g de azúcar
50 g de maicena
50 g de harina
1 ramita de canela
la piel de 1 limón
aceite de oliva suave o de girasol
canela en polvo
Para rebozar: dos huevos, harina
Preparación:
Mezclamos, en un cuenco grande, la harina y 150 g de azúcar. Diluimos la maicena en 1/4 de leche fría, la vertemos en el cuenco y removemos con las varillas hasta incorporarla.
Ponemos el resto de la leche en un cazo junto con la piel de limón y el palo de canela. Llevamos a ebullición y cocemos, despacio, 3 o 4 minutos para que tome sabor. Luego la pasamos por un colador y la vertemos poco a poco sobre la masa anterior, a la vez que removemos.
Pasamos la mezcla a una cazuela y la cocemos a fuego lento, sin dejar de remover, durante 10 minutos.
Disponemos la masa en una bandeja no muy profunda y la dejamos enfriar en la nevera hasta que cuaje completamente.
Cortamos la masa en cuadrados. Los pasamos por harina y huevo batido y los freímos en abundante aceite. Los escurrimos en papel de cocina y espolvoreamos con una mezcla de azúcar y canela en polvo.
Se sirven calientes o fríos.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Cupcakes de coco.
Como ya sabéis, mi amiga invisible gastronómica me regaló varias cosas para la cocina, todas ellas muy navideñas, entre las que se incluía un kit para cupcakes.
Aunque yo no soy muy aficionada a la tan de moda repostería creativa (ya habréis visto que en mi blog escasean ese tipo de recetas), estaba deseando darle uso a estos moldes y toppers, así que me lancé a buscar una receta de cupcakes que no fuera una bomba de mantequilla y de cobertura mega-azucarada. Mirando por aquí y por allá, me quedé con la receta de los cupcakes de coco de El zurrón de los postres y de la cobertura de queso de Velocidad cuchara (aunque debo decir que de esta usé una cantidad muy pequeña, pues solo necesitaba cubrir un poco el cupcake para que el coco rallado se pegase)
¡Además, el aspecto "nevado" que le da el coco rallado los hace todavía más navideños!
Ingredientes (para 12 cupcakes):
200 g de harina
1 cucharadita de levadura en polvo (tipo Royal)
20 g de coco rallado fino
1 huevo
120 g de azúcar moreno
1 pizca de sal
80 ml de aceite de girasol
un yogur de coco
Preparación:
Por un lado, mezclamos la harina, la sal, el coco y la levadura.
Por otro lado, batimos el huevo con el azúcar y seguimos batiendo mientras añadimos el aceite y el yogur, y a continuación y poco a poco los ingredientes secos que habíamos mezclado antes.
Repartimos la masa en los moldes y horneamos a 180º durante 20 minutos.
Cobertura:
100 g de queso tipo Philadelphia
100 g de queso mascarpone
50 g de azúcar glas
coco rallado, no muy fino.
Mezclamos los quesos con el azúcar, hasta que esté bien integrado. Con una espátula cubrimos cada cupcake con un poco de esta mezcla, y espolvoreamos con coco rallado.
Aunque yo no soy muy aficionada a la tan de moda repostería creativa (ya habréis visto que en mi blog escasean ese tipo de recetas), estaba deseando darle uso a estos moldes y toppers, así que me lancé a buscar una receta de cupcakes que no fuera una bomba de mantequilla y de cobertura mega-azucarada. Mirando por aquí y por allá, me quedé con la receta de los cupcakes de coco de El zurrón de los postres y de la cobertura de queso de Velocidad cuchara (aunque debo decir que de esta usé una cantidad muy pequeña, pues solo necesitaba cubrir un poco el cupcake para que el coco rallado se pegase)
¡Además, el aspecto "nevado" que le da el coco rallado los hace todavía más navideños!
Ingredientes (para 12 cupcakes):
200 g de harina
1 cucharadita de levadura en polvo (tipo Royal)
20 g de coco rallado fino
1 huevo
120 g de azúcar moreno
1 pizca de sal
80 ml de aceite de girasol
un yogur de coco
Preparación:
Por un lado, mezclamos la harina, la sal, el coco y la levadura.
Por otro lado, batimos el huevo con el azúcar y seguimos batiendo mientras añadimos el aceite y el yogur, y a continuación y poco a poco los ingredientes secos que habíamos mezclado antes.
Repartimos la masa en los moldes y horneamos a 180º durante 20 minutos.
Cobertura:
100 g de queso tipo Philadelphia
100 g de queso mascarpone
50 g de azúcar glas
coco rallado, no muy fino.
Mezclamos los quesos con el azúcar, hasta que esté bien integrado. Con una espátula cubrimos cada cupcake con un poco de esta mezcla, y espolvoreamos con coco rallado.
sábado, 8 de diciembre de 2012
Ramo de tulipanes (tomatitos pera rellenos).
Rellenar unos tomatitos pera para un aperitivo tal vez no sea una idea muy novedosa, pero si los presentamos como si fueran tulipanes en un ramo, seguramente será motivo de admiración entre nuestros invitados. Puede ser una idea para todas esas cenas y comidas navideñas que nos esperan, en las que siempre buscamos preparar algo más elaborado.
La idea la vi en algún sitio por internet, y rápidamente me cautivó. Y aunque es un aperitivo sencillo y con pocos ingredientes, tiene su "truco" prepararlos de forma cómoda y que acaben lo más bonitos posible.
Ingredientes:
Tomatitos pera
Queso de untar (tipo Philadelphia)
Hierbas y especias a nuestra elección (en mi caso albahaca, orégano y pimienta), o cualquier otro ingrediente que nos apetezca añadir al queso para darle sabor (se me ocurre aceitunas o pepinillo picaditos, por ejemplo).
Unos tallos de cebollino.
Preparación:
En primer lugar, mezclamos el queso con los condimentos ligándolo todo bien.
A continuación, tenemos que rellenar los tomates. Para ello, la mejor secuencia es la siguiente:
1. Lavar los tomates y secarlos bien.
2. Con un cuchillo afilado y sin sierra, hacemos un corte en cruz en la parte superior del tomate. Es buena idea sujetar el tomate con un paño o trozo de papel de cocina para que absorba el posible líquido que salga (que como mucho serán unas gotas); de esa forma mantenemos el tomate seco. En la parte contraria del tomate, hacemos un pequeño agujero. Yo he utilizado un pincho de brocheta para ello.
3. Rellenamos los tomates, para ello es muy conveniente usar un biberón de cocina, o similar. Si no disponemos de biberón, podemos usar una bolsa pequeña (como las que se usan para congelar alimentos), haciéndole un pequeño corte en una esquina. También se podría rellenar con una cucharita, pero sería bastante más engorroso.
4. Introducimos un tallo de cebollino en el agujerito de la parte posterior del tomate, para completar el tulipán.
Por último, vamos colocando los tulipanes en forma de ramo, y utilizamos otro tallo de cebollino para atarlo.
domingo, 2 de diciembre de 2012
¡Llegó mi AIG!
¡Qué bien sienta recibir un regalo! ¿Verdad?
Como ya os comenté, este año participo por primera vez en el Amigo Invisible Gastronómico (AIG); esperaba con ilusión el regalo y estaba intrigada por saber de parte de quién vendría, y el viernes se resolvió el misterio: recibí mi regalo y así pude saber que mi AIG es Carmeta, de Escola de cuinetes.
Cuando fui a la oficina de correos, me entregaron un paquete bastante grande, y eso hizo que mi corazón se acelerara pensando ¿qué habrá dentro? Pero me contuve y pude aguantar hasta llegar a casa, coger la cámara de fotos y empezar a disfrutar con todo lo que iba viendo:
Como veis, todo venía perfectamente empaquetado en papel de regalo, y además había una carta para mi, y tres postales de Navidad: una escrita por la propia Carmeta y otras dos por sus hijos, cosa que me emocionó mucho.
Así que, después de leerlo todo y de conocer un poco más a mi AIG y su familia, empecé a abrir paquetes y paquetes... Os cuento todo lo que había: confitura de nectarina hecha por ella; unos platos y una taza con motivos navideños; moldes y toppers para cupcakes; azúcar dorado y plateado y un libro de recetas de cakepops y un paquete de palitos para cuando yo los haga.
Todo precioso y absolutamente navideño, lo que me ha hecho ponerme en "modo Navidad ON"... Ja,ja.
Estoy encantada con todo lo que mi AIG me ha enviado, desde aquí le agradezco otra vez el regalo, y también agradezco a Joana de Mis recetas bordadas por haber organizado todo este "tinglado".
¡Ah! Y para los que no lo hayáis visto en su día en Facebook, os comento que a mí me tocó enviarle mi regalo a Begoña, de Las recetas de Maruchi y las mías.
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